martes, 2 de diciembre de 2008

Mensaje de Adviento

Adviento y Navidad 2008: LA SUPLICA Y EL DON DE SI

Señor, eres nuestro Padre,
tu nombre de siempre es “nuestro redentor”
¡ojalá rasgases los cielos y bajases!
Is. 63

Mi saludo a la Institución Teresiana,

Os escribo desde Kikwit en la República Democrática de Congo, sintiendo el dolor de este país, y también su fortaleza admirable. Un país que, junto a otros de nuestro mundo, sufre las guerras, la explotación de sus recursos. Un país cuya situación califican los Obispos de “drama humanitario que, como un genocidio silencioso se está llevando a cabo bajo los ojos de todos. (…) ¿Quién estará interesado en semejante drama? [1]

Estas y otras situaciones en países donde se viola la dignidad de las personas y pueblos, son causa de sufrimiento. También sufrimos cuando las búsquedas generan inseguridad global, cuando fallan horizontes de sentido para la existencia humana y del cosmos.

Queremos mirar estos tiempos de crisis, también como oportunidad. Son tiempos que pueden llevar a la autodefensa, a proteger más lo que se tiene. Tienen también capacidad para despertarnos.[2]Son tiempos que urgen a buscar modelos de convivencia, de utilización justa de los bienes a escala internacional y, al mismo tiempo, somos conscientes que todo cambio importante pasa por lo más profundo de cada persona. Afecta al modo de ver, de sentir, de vivir cotidianamente.

En este momento de nuestra historia nos sentimos responsables de estudiar y analizar críticamente los hechos complejos que vivimos. Buscamos mayor coherencia entre nuestra reflexión y el vivir cotidiano. Queremos ofrecer propuestas formativas que apoyen un desarrollo de personas y grupos humanos capaces de acoger lo que vivimos con responsabilidad y como oportunidad.[3]

Con la cabeza y el corazón en el momento presente: la súplica y el don de sí

Conscientes de la acción salvadora de Dios, que se realiza en cada aquí y ahora de la historia, reconocemos en la súplica y el don de sí, modos de comunicación entre la humanidad y El.

La súplica ¡ojalá …! ¡ven..! nos ayuda a expresar en tono y actitud de confianza en Aquel a quien hablamos, una realidad existencial dura y difícil. Realidad que podría producir desesperación, sin capacidad humana de luchar. En forma de súplica enseña Jesús a dirigirse al Padre. En la oración del Padrenuestro le presentamos al Dios, con entrañas de misericordia, que cuida de la humanidad, necesidades como el hambre, la oscuridad de la culpa, la angustia de la tentación.

El don de sí es el camino que elige Dios ante la súplica de la humanidad. Se hace presente en ella del modo más cercano: “tomó nuestra condición humana”. Y en esta condición, se entrega de un modo totalmente comprensible “nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos” . El don de si es el camino que propondrá a sus discípulos: “Id”, “dadles vosotros de comer”.

Queremos que la súplica y el don de sí nos acompañen en el Adviento y la Navidad

La súplica hecha preferentemente en familia. Súplica hecha después de conocer a través de los medios de comunicación y de los análisis fiables, lugares, personas, circunstancias concretas en las que las personas sufren, y sus causas.

El don de sí en lo que somos y tenemos. Nos proponemos compartir nuestra presencia con quienes estén más solos, y nos proponemos entregar también nuestro dinero. Todos podemos compartir, con la invitación, a las personas y familias con el privilegio de tener las necesidades básicas cubiertas, a compartir lo más que se pueda de los ingresos extraordinarios de la Navidad, hasta llegar a su totalidad si fuera posible, Con ello se creará un fondo que apoye lugares de misión de la Institución donde los proyectos están siendo afectados por recortes presupuestarios a consecuencia de la crisis económica mundial.[4]


Los brotes nuevos del “árbol centenario” de la Institución Teresiana

Nos encontramos a los tres años de la celebración del centenario de la Institución Teresiana (1911-2011) El día 13 del próximo mes de diciembre, la Eucaristía celebrada en Yaoundé, Camerún, país de presencia más reciente de la Institución Teresiana, tendrá este significado. Y a todos os invitamos a estar presentes.

Como brotes nuevos queremos expresar hechos muy concretos de justicia y de solidaridad que afecten de modo claro a nuestras vidas y la modifiquen. Al tiempo que pedimos alumbrar caminos nuevos de dignidad y plenitud, con la fuerza del Evangelio. A Santa María confiamos el cuidado de este alumbramiento.

Compartid este mensaje con vuestras familias, con colaboradores de la Institución Teresiana, con los amigos. Hacedlo con el modo de comunicación personal que hace presente el encuentro entre la humanidad y Dios, que celebramos en este tiempo.


Un abrazo entrañable desde este continente africano

Directora de la Institución Teresiana

Kikwit, 27 de noviembre de 2008
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[1]Declaración 13.XI.2008 “La República del Congo llora a sus hijos y no quiere consolarse”
[2] Pedro Poveda. Comentario a “Ya es hora de despertaros” para las personas vinculadas a la Institución: “Si hasta hoy estuvisteis perezosas y soñolientas, sentadas y acomodadas, sin daros cuenta de lo que pasaba a vuestro alrededor, como no se dan los que se duermen (…) que os despierte la proximidad de la venida de Cristo. Dejemos las obras de las tinieblas, todas las obras que se oponen a la luz de Cristo, caminemos como que es de día”
[3] Creer, Soñar, Arriesgar “Un nuevo modo de ser cristianos” “ Promoción humana y transformación social en el enfoque socioeducativo: un desafío para el carisma” Asambleas I.T. 2006
[4]El modo práctico de hacerlo puede ser a través de InteRed, Ongd promovida por la I.T., a través de la cuenta en España BSCH nº 0049-0356-51-2710420284, o de los modos que sean oportunos en cada lugar. En cualquier caso es importante explicitar “Navidad 2008” para asignar esas cantidades a la finalidad indicada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

buenisimo che

jueju dijo...

jajajaj claro que si es perfecto